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Río Negro: "Weretilneck, la plata no falta: sobra para tu poncho y falta para los pibes"
24 de Julio de 2026
Por Fernando López, analista político.
Alberto, dejémonos de joder. Vos salís a decir que no hay un mango para los docentes, que el presupuesto está acorralado, que hay que ser responsables.
Y al otro día te subís a un avión privado —pagado con lo que ponemos todos, ¿eh?— y te vas de gira con tu novia a la Fiesta del Poncho. 35 millones de pesos.
¿Te suena? Porque a nosotros nos suena a burla.
35 palos, Alberto. ¿Sabés cuántos sueldos de maestro se pagan con eso?
Pero no, vos necesitás viajar como un jeque árabe porque no había vuelos comerciales. Claro, porque la urgencia institucional era imperdonable.
¿Urgencia? La urgencia la tienen los pibes que el lunes y martes se quedan sin clase porque la UNTER para todo, y vos, desde la comodidad de tu butaca VIP, decís que no hay margen.
Y acá entra el otro personaje de esta novela: Rodrigo Buteler, flamante presidente de "Juntos Somos Río Negro". Sí, ese partido que armaste para seguir manejando la torta. Pero contame, Rodrigo, ¿en la mesa chica hablaron de esto? Ese Buteler que habría incendiado un depósito de un supermercado para hacer su nuevo Parque de Comidas frente a la vieja estación de Cipolletti.
Porque si van a venir con el cuento de la renovación, tendrían que arrancar explicando cómo se justifica que el gobernador se patine 35 millones en un vuelo mientras los docentes cobran dos mangos. Porque la guita, Alberto, la guita está. El tema es que vos decidís adónde va.
Los docentes no piden locuras. Piden que el ajuste no sea siempre para el que da la cara en el aula. Pero vos, con tu poncho puesto y tu sonrisa de funcionario feliz, seguís en la tuya. Y, mientras tanto, los gurises miran el techo de la escuela esperando que alguien les dé una clase.
Así que no, Alberto. No vengas con el discurso de la vaca flaca. Acá la vaca está gorda; el problema es que la estás ordeñando para tus viajes y tus fotos. La plata no falta, lo que falta es vergüenza.
Y prioridades. Pero bueno, supongo que el Poncho y el avión privado son más urgentes que la educación.
¿Prioridades? Las tuyas, Alberto. Las tuyas.
