Investigación
Detuvieron en La Plata a una funcionaria de Kicillof por una estafa de 27 millones con billeteras virtuales
14 de Agosto de 2026
Una funcionaria del Patronato de Liberados de la Provincia de Buenos Aires quedó detenida en el marco de una investigación judicial que busca desarticular una presunta organización dedicada a mover y ocultar grandes sumas de dinero mediante billeteras virtuales.
La causa se tramita en La Plata y apunta a una maniobra conocida en el ámbito financiero como smurfing o “pitufeo”: un mecanismo que consiste en dividir grandes cantidades de dinero en numerosas operaciones de montos menores para dificultar su detección y evitar los controles sobre movimientos sospechosos.
Según fuentes vinculadas al expediente, la detenida es Albertina Manguini, quien fue arrestada en La Plata y quedó imputada, de acuerdo con la acusación, por los delitos de asociación ilícita, defraudación mediante el uso indebido de datos digitales y lavado de activos, agravados por la habitualidad y por la función que desempeñaba.
En el mismo procedimiento también fueron detenidos Mauro Perrota, localizado en Mar del Plata, e Ignacio Marchioni, capturado en Quilmes. Además, los investigadores pusieron bajo la lupa a otras tres personas que tendrían vínculos con una financiera presuntamente relacionada con el entorno del presidente de la AFA, Claudio “Chiqui” Tapia. Por el momento, los pedidos de detención contra estos últimos no fueron autorizados.
La investigación está a cargo de la fiscal Betina Lacki. De acuerdo con los elementos reunidos hasta ahora, los sospechosos habrían movilizado alrededor de 27 mil millones de pesos durante un período de apenas un año.
Cómo habría funcionado la maniobra
La hipótesis de los investigadores sostiene que la organización habría buscado personas en situación de vulnerabilidad para utilizar sus datos y abrir o manejar cuentas en distintas billeteras digitales.
Entre los posibles objetivos se encontraban personas que concurrían al Patronato de Liberados. Según una fuente cercana al expediente, a algunas de ellas se les habría ofrecido una suma cercana a los 80 mil pesos a cambio de facilitar sus datos. El dinero, según esa versión, era entregado en una confitería ubicada en las inmediaciones de Plaza San Martín.
A partir de allí comenzaba la operatoria financiera. Las cuentas abiertas o utilizadas con información de terceros habrían funcionado como “cuentas mulas”, es decir, instrumentos destinados a recibir y transferir fondos por cuenta de otras personas.
Los investigadores detectaron además un patrón particular en las operaciones: varios movimientos finalizaban en “.12” y las cuentas mantenían un pequeño saldo, generalmente de unos 1.000 pesos, en lugar de quedar completamente vacías.
El recorrido del dinero
Siempre según la investigación, una vez ingresados en las cuentas de terceros, los fondos eran derivados hacia un casino online que funcionaría de manera ilegal y que, para los investigadores, sería una pieza central del circuito.
La maniobra habría permitido transformar transferencias aparentemente independientes en presuntas ganancias provenientes del juego, dificultando así el seguimiento del origen de los fondos.
Por el momento, la Justicia continúa intentando determinar de dónde provenía originalmente el dinero y cuál era el alcance total de la organización. Desde el entorno de la investigación consideran que los detenidos podrían representar apenas una parte de una estructura de mayores dimensiones.
La causa permanece abierta y se esperan nuevas medidas judiciales para establecer el grado de participación de cada uno de los involucrados y reconstruir el recorrido de los fondos.
