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Todos contra el petiso

Se acabó la paz: Máximo activa la guerra territorial contra Kicillof en el Conurbano bonaerense

13 de Julio de 2026

La tregua tácita que el peronismo bonaerense intentaba sostener en los despachos institucionales estalló por los aires. En una ofensiva coordinada durante la jornada del 9 de Julio, la conducción nacional de La Cámpora activó un fuerte operativo de desgaste territorial contra la proyección presidencial de Axel Kicillof, fijando las intendencias aliadas al oficialismo provincial como los próximos teatros de operaciones de una interna que ya no conoce de modales.

En el Día de la Independencia, la cúpula de La Cámpora coordinó dos actos en simultáneo para horadar el armado del Gobernador. Mientras Máximo Kirchner lo tildó de “hombrecito” en el interior, Facundo Tignanelli movilizó a La Matanza frente a las oficinas de CFK en San José y comparó a Kicillof con Augusto Timoteo Vandor.

La ofensiva no solo incluyó descalificaciones personales directas en discursos de tribuna, sino que marcó el inicio de una estrategia destinada a esmerilar el poder de base del gobernador: el bloque de jefes comunales que integran el Movimiento Derecho al Futuro (MDF).

El despliegue camporista combinó presión en el interior profundo de la provincia y una demostración de fuerza militante a metros de los despachos porteños de Cristina Fernández de Kirchner.

Máximo Kirchner se trasladó al bastión del intendente camporista Iván Villagrán. Desde allí, el jefe del PJ provincial subió el tono de la confrontación al calificar a Kicillof como “hombrecito” y redobló la presión para imponer la candidatura presidencial de su madre en 2027 como único vector ordenador del espacio.

A 150 kilómetros, el jefe del bloque peronista en la Legislatura, Facundo Tignanelli, encabezó la columna “La Matanza con Cristina” frente al departamento de Constitución. Tras lograr que CFK se asomara al balcón, Tignanelli fulminó la estrategia de Calle 6 en declaraciones radiales, asimilando al gobernador con Augusto Timoteo Vandor, el histórico líder de la UOM que promovía un “peronismo sin Perón” en los años 60.

“Facundo está muy belicoso. Desde nuestro sector lo respetábamos, pero me parece que está pasando algunos límites”, señaló un ministro del MDF que trata de esquivar las declaraciones sobre la interna, aunque lo apuntan desde el ala cristinista.

Cerca de Tignanelli dejan trascender que el matancero tiene el aval de Cristina Kirchner para ir a competir por su municipio y que se anima a una interna con Verónica Magario: “Una interna, como en el 99, es la mejor opción. La gente ya está cansada de un ciclo que está agotado”, argumentan y recuerdan la elección ganada por Alberto Ballestrini y que perduró con la saga Fernando Espinoza-Verónica Magario.

El kirchnerismo duro definió que la mejor forma de neutralizar las aspiraciones de La Plata es minando el territorio de los alcaldes axelistas. El premio mayor de esta disputa es La Matanza, el distrito más poblado de la provincia. Allí, la avanzada camporista busca desbancar el histórico predominio del intendente Fernando Espinoza y la vicegobernadora Verónica Magario.

A este escenario de conflicto se sumó en los últimos días el senador provincial Sergio Berni, quien en sintonía con el jefe comunal de José C. Paz, Mario Ishii, tensó la cuerda en el recinto de la Cámara Alta contra Magario y adelantó que comenzará a caminar el distrito matancero.

En Avellaneda, Emmanuel González Santalla camina el distrito para desafiar el control de Jorge Ferraresi, uno de los principales armadores de la candidatura de Kicillof, apuntando a una eventual postulación contra su esposa, Magdalena Sierra.

Además, en San Martín, el kirchnerismo promueve la figura del economista Hernán Letcher como cuña interna frente al intendente Fernando Moreira, el delfín político del ministro de Infraestructura, Gabriel Katopodis.

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