Escenario electoral complicado
VIDEO | Arde la grieta de La Libertad Avanza: traiciones, reproches, internas y fuga de votos
8 de Septiembre de 2026
La Libertad Avanza y sus constantes tensiones internas podrían estar dando lugar a la apertura de nuevos sellos y espacios libertarios de cara al futuro.
Santiago Caputo volvió a tomar protagonismo en la interna que tiene con Karina Milei. Fue el encargado de armar la narrativa de Javier Milei en el tema Malvinas.
— Liliana Franco (@lilianafranco20) September 8, 2026
? Lo analizamos en @radiolt10 junto a @carlosclaa @MarioCaffaro y @ThamiHabichayn pic.twitter.com/vPkGKMtvNA
Entre los posibles protagonistas de este proceso aparecen influencers como El Presto y Dannan, la vicepresidenta Victoria Villarruel, el exlegislador Ramiro Marra, además de armadores políticos disgustados por la polémica en torno a la supuesta venta de listas de Sebastián Pareja a intendentes peronistas y pequeños partidos liberales que acompañaron al espacio desde sus primeros pasos.
Sin embargo, detrás de estas posibles rupturas existe una interna todavía más feroz: la disputa entre Karina Milei y los Menem, por un lado, y Santiago Caputo, por el otro. Dentro del oficialismo y entre sus observadores existen quienes sostienen que podría no pasar demasiado tiempo antes de que esta confrontación desemboque en una ruptura interna prácticamente irreparable.
A esto se suma el desgaste que ha sufrido el Gobierno a partir de una sucesión de denuncias y escándalos que lo han colocado en el centro de la escena política.
En apenas tres años, la administración de Javier Milei quedó involucrada, política y mediáticamente, en denuncias vinculadas con estafas y defraudación a las arcas públicas, presuntos enriquecimientos ilícitos de funcionarios, investigaciones relacionadas con supuestos vínculos con el narcotráfico y el cartel de Sinaloa, además de denuncias sobre un presunto esquema de coimas en la Agencia Nacional de Discapacidad y cuestionamientos por supuestos negocios y transferencias dentro del Congreso y hacia distintas provincias, interpretados por sectores de la oposición como mecanismos de negociación o “compra de votos”.
Más allá de que el Gobierno no esté dispuesto a reconocerlo públicamente, la discusión central pasa hoy por su caudal electoral. La hipótesis de que La Libertad Avanza podría haber perdido parte del respaldo que supo cosechar durante 2025 comienza a instalarse con mayor fuerza en el escenario político. Pero existe un factor que podría modificar todavía más el resultado electoral: la intención de no votar.
La abstención no es un fenómeno nuevo. En distintas elecciones, cuando una parte de la ciudadanía percibe una fuerte falta de representación, aumenta el desencanto y disminuye la participación. Si esa tendencia se profundizara, podría convertirse en un problema serio para el oficialismo.
Para Milei, el riesgo no radica únicamente en perder votos hacia otras fuerzas. También existe la posibilidad de que una parte de su electorado desencantado directamente decida no concurrir a las urnas. Y si, al mismo tiempo, aparecen nuevos espacios capaces de canalizar el descontento de antiguos votantes libertarios, el escenario podría volverse todavía más complejo.
La verdadera batalla, entonces, no parece estar únicamente entre La Libertad Avanza y la oposición tradicional. También se libra dentro del propio universo libertario: entre quienes buscan conservar el control del proyecto, quienes pretenden construir una alternativa y quienes comienzan a preguntarse si el fenómeno político que llevó a Javier Milei al poder todavía conserva la misma capacidad de movilización electoral.
En política, las rupturas pocas veces comienzan el día en que se anuncian. Generalmente empiezan mucho antes, cuando las diferencias dejan de ser internas y comienzan a transformarse en proyectos políticos separados.
