El hecho sucedio en el supermercado Nini
Muerte del penitenciario en La Plata: los agresores dijeron que no hubo dolo homicida
24 de Febrero de 2025

Los acusados de asesinar al agente del Servicio Penitenciario Bonaerense (SPB), Jorge Luis Castells, en el estacionamiento del hipermercado Nini de La Plata aceptaron declarar en la indagatoria. Si bien reconocieron su participación en el hecho, negaron haber tenido intención de matarlo.
Fuentes judiciales informaron que los imputados, un hombre de 37 años y su padre, de 58, afirmaron que la víctima fue quien inició el altercado y que la situación se descontroló de manera imprevista. Según publicó El Día, rechazaron el dolo homicida, intentando mejorar su situación procesal, ya que enfrentan una posible pena de entre 8 y 25 años de prisión por homicidio simple.
El hecho ocurrió luego de una discusión por una maniobra de tránsito en el ingreso al centro de compras mayorista. Los acusados, que habían llegado desde Entre Ríos en camión para entregar una carga de arroz, señalaron que desconocían el sector de despacho de la mercadería. En ese contexto, realizaron una maniobra que habría obstaculizado el paso de Castells, quien se trasladaba en camioneta por 520 y 23.
El relato de los acusados por el homicidio en La Plata De acuerdo con su testimonio, el penitenciario reaccionó de manera agresiva, "le tiró una cachetada" al menor de los acusados y se alejó bajo amenazas de regresar armado: "Ahora voy a buscar un fierro y los voy a cagar a tiros", dijo Castells siempre según el relato de los imputados.
Siguiendo la declaración de los imputados, minutos más tarde y mientras descargaban los pallet con los paquetes, el hombre volvió en una motocicleta de 250cc y los confrontó. Primero atacó al hijo del camionero, "me empezó a golpear y, al ir para atrás, como estaba en ojotas, me trastabillé y me caí. Ahí me pateó la cabeza, la espalda y los riñones y después me daba pisotones fuertes.
Era un tipo grandote”, dijo. En ese momento, su padre trató de defenderlo con un "chicotito", un resorte metálico, pero con el que no lastimó a Castells. En medio del forcejeo, el hijo le tiró una piedra al rostro del fallecido, quien cayó al suelo. Las pericias indican que el golpe contra el pavimento habría sido el factor determinante en su fallecimiento, ocurrido horas después en el hospital San Roque de Gonnet.
“Nunca pensé que le iba a pasar esto. Jamás tuve la intención de golpear a nadie y menos que haya pasado lo que pasó”, sumó el hombre de 36. Su defensa podría buscar un cambio de calificación a homicidio preterintencional, lo que reduciría la pena máxima a seis años de prisión.