El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, cuestionó con dureza las elecciones presidenciales de Brasil que terminaron con la victoria de Luiz Inácio Lula da Silva sobre Flávio Bolsonaro y aseguró que el proceso electoral le pareció “manipulado” y “muy corrupto”.
Las declaraciones del mandatario estadounidense llegaron después de varias horas de silencio de la Casa Blanca tras conocerse el resultado electoral brasileño. Lula consiguió imponerse por más de tres puntos y logró su reelección, mientras Bolsonaro denunció irregularidades durante la jornada.
Trump aseguró ante periodistas que lo ocurrido le había parecido “terrible” y sostuvo que la elección daba una imagen negativa hacia el resto del mundo. “Pareció otra elección manipulada”, afirmó el mandatario estadounidense, quien además cuestionó la manera en que fueron contabilizados los votos.
Uno de los puntos señalados por Trump fue la decisión de extender durante dos horas la votación en determinadas regiones. La medida había sido adoptada luego de reclamos relacionados con dificultades de transporte y posteriormente fue cuestionada por el espacio de Bolsonaro.
A pesar de sus críticas, el presidente estadounidense buscó tomar distancia de la disputa interna brasileña y aseguró que no había respaldado formalmente a ninguno de los dos candidatos. También afirmó que mantiene una buena relación personal con Lula.
Sin embargo, Trump fue durante los últimos años uno de los principales aliados internacionales de la familia Bolsonaro y había celebrado públicamente el triunfo de Flávio en la primera vuelta electoral.
La victoria de Lula representa un golpe político para el sector conservador brasileño y modifica nuevamente el escenario regional. Mientras distintos dirigentes internacionales comenzaron a reconocer el resultado, Trump evitó inicialmente felicitar al mandatario brasileño y puso el foco en sus sospechas sobre el proceso electoral.
Las acusaciones del presidente estadounidense vuelven a colocar en discusión la transparencia de los comicios brasileños, aunque hasta el momento no se conocieron pruebas que permitan sostener que el resultado haya sido manipulado.