Un estudio de UNICEF, INTERPOL y ECPAT International estimó que 20 millones de niños, niñas y adolescentes de entre 12 y 17 años sufrieron al menos una forma de explotación o abuso sexual facilitados por herramientas digitales durante un período de un año en 21 países.
La investigación se basó en encuestas a cerca de 21.000 adolescentes que utilizan Internet y en entrevistas con jóvenes que atravesaron abusos durante su infancia. El informe analiza situaciones que comienzan o se desarrollan mediante plataformas digitales y que también pueden extenderse al ámbito presencial.
En América Latina y el Caribe participaron Brasil, Colombia, México y República Dominicana. En esos cuatro países, el 18% de los adolescentes usuarios de Internet sufrió alguna de las situaciones relevadas, una proporción cercana a uno de cada cinco.
Entre los riesgos identificados aparecen el grooming, la sextorsión, las solicitudes de imágenes íntimas y su difusión sin consentimiento. El avance de la inteligencia artificial también facilita la creación de imágenes o videos sexuales falsos que utilizan la apariencia de menores.
El subregistro constituye otro de los problemas centrales: más del 40% de los casos nunca fue comunicado a nadie y menos del 1% llegó a autoridades, trabajadores sociales o líneas de ayuda. El desconocimiento sobre dónde buscar asistencia, el miedo y la vergüenza dificultan que las víctimas cuenten lo ocurrido.
Los organismos reclamaron mecanismos de denuncia accesibles y acompañamiento sin culpabilizar a quienes sufrieron los abusos. También pidieron a las plataformas incorporar privacidad por defecto, limitar contactos no solicitados y responder con rapidez ante reportes de riesgo.