Último informe del INDEC
Golpe al bolsillo: los salarios volvieron a perder contra la inflación y crece la preocupación
20 de Abril de 2026
El último informe del INDEC confirmó una tendencia que inquieta: los salarios volvieron a ubicarse por debajo de la inflación en febrero, profundizando la pérdida del poder adquisitivo de los trabajadores.
Según los datos oficiales, el índice de salarios registró una suba del 2,4% mensual y del 35,8% interanual. Sin embargo, estos incrementos no alcanzaron para compensar el avance del Índice de Precios al Consumidor (IPC), que en el mismo mes fue del 2,9%.
De esta manera, los ingresos acumulan al menos cuatro meses consecutivos corriendo por detrás de la inflación, consolidando un escenario de deterioro real. La última vez que los salarios lograron superar el aumento de precios fue en octubre de 2025.
Desigualdad entre sectores
El informe también refleja una fuerte disparidad dentro del mercado laboral. Los salarios del sector privado registrado subieron 1,6%, mientras que los del sector público avanzaron 2,3%, ambos por debajo de la inflación.
En contraste, el único segmento que logró ganarle al IPC fue el de los trabajadores no registrados, con un incremento del 4,6% mensual. No obstante, este crecimiento responde en gran parte a una recuperación desde niveles muy bajos, tras haber sido uno de los sectores más golpeados.
Paritarias bajo presión
El escenario actual también reaviva el debate en torno a las negociaciones salariales. Desde distintos sectores sindicales advierten que las paritarias muestran límites cada vez más marcados, en un contexto donde los aumentos quedan rezagados frente al costo de vida.
Además, señalan que la intervención del Gobierno en las discusiones salariales estaría condicionando los acuerdos, lo que explicaría la dificultad de los ingresos formales para acompañar la dinámica inflacionaria.
El salario como variable de ajuste
Analistas coinciden en que el salario se convirtió en una de las principales variables de ajuste del programa económico. Si bien la inflación muestra signos de desaceleración en algunos períodos, los ingresos crecen a un ritmo aún menor, lo que posterga la recuperación del poder adquisitivo.
En este contexto, el deterioro salarial no solo impacta en los trabajadores, sino también en el consumo y el clima social, en un escenario donde la economía sigue mostrando tensiones.
Con este panorama, la evolución de los salarios frente a la inflación se mantiene como uno de los ejes centrales de la economía argentina y un factor clave para medir el impacto real de las políticas económicas en la vida cotidiana.
